
Nuestra historia
La iglesia Cristo Vive en Mí fue fundada hace más de veinticinco años en la ciudad de Valledupar por los pastores Eduardo y Janet Calderón (q.e.p.d.), con el propósito de restaurar y fortalecer integralmente a la familia a través del poder de Dios. Con el paso del tiempo, su labor se extendió a Guacoche y Santa Marta, consolidando una red de apoyo comunitario que ha impactado de manera positiva a miles de personas en la región.
Desde hace tres años, su liderazgo está a cargo de los pastores Eduardo y Fary Calderón, quienes han dado continuidad a la visión inicial, desarrollando proyectos de alcance social y espiritual que combinan una atención masiva con un acompañamiento cercano y personalizado. Actualmente, más de tres mil personas participan cada semana en las actividades de la iglesia, que incluyen encuentros presenciales, grupos de discipulado y transmisiones en línea.
La labor de Cristo Vive en Mí se caracteriza por integrar a todas las generaciones, entendiendo los retos que esto demanda, desde la niñez hasta los adultos mayores, mediante programas de discipulado, grupos de conexión y grandes eventos que fortalecen los valores familiares, el amor por la vida y su incansable mensaje de llevar a cada persona al cumplimiento de su propósito en Jesús. Su cultura, basada en principios como la lealtad, la gracia, la generosidad, la adoración, el servicio apasionado y la alegría, sigue guiando cada iniciativa, haciendo de esta comunidad un espacio de transformación integral con impacto local y regional.

¿En qué creemos?
Creemos en un solo Dios verdadero, creador del cielo y de la tierra, existente eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” — Génesis 1:1 “Por tanto, id y haced discípulos… en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.” — Mateo 28:19
Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios, concebido por el Espíritu Santo y nacido de la Virgen María; verdadero Dios y verdadero hombre. “El Santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios.” — Lucas 1:35
Creemos que Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres, el único camino a la salvación y a la vida eterna. “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” — 1 Timoteo 2:5
Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada por Dios, infalible, eterna y nuestra máxima autoridad en fe y conducta. “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.” — 2 Timoteo 3:16
Creemos que el hombre fue creado a imagen de Dios, pero cayó en pecado y se separó de Él, necesitando redención. “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” — Romanos 3:23
Creemos que la salvación es por gracia, mediante la fe en la obra redentora de Cristo en la cruz, y no por obras humanas. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe… no por obras, para que nadie se gloríe.” — Efesios 2:8–9
Creemos en el poder transformador de la obra de Jesús en la cruz, donde Él llevó nuestras enfermedades, dolores y pecados, otorgándonos perdón, sanidad y paz. “Mas él herido fue por nuestras rebeliones… y por su llaga fuimos nosotros curados.” — Isaías 53:5
Creemos en la resurrección de Cristo, quien vive y reina a la diestra del Padre, dándonos esperanza y vida eterna. “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos, primicias de los que durmieron es hecho.” — 1 Corintios 15:20
Creemos que el Espíritu Santo habita en el creyente, lo guía, lo santifica y lo capacita para vivir conforme al carácter de Cristo. “El Consolador, el Espíritu Santo… os enseñará todas las cosas.” — Juan 14:26
Creemos en el bautismo en agua y en el Espíritu Santo, como pasos esenciales de obediencia y poder para la vida cristiana. “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros… y recibiréis el don del Espíritu Santo.” — Hechos 2:38
Creemos en la manifestación de los dones del Espíritu Santo, disponibles para todos los creyentes para edificación de la Iglesia. “A cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.” — 1 Corintios 12:7
Creemos en la imposición de manos, como una forma de transmitir bendición, sanidad y poder de Dios de una persona a otra. “Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.” — Hechos 8:17 “No descuides el don que hay en ti… por la imposición de las manos del presbiterio.” — 1 Timoteo 4:14
Creemos en los cinco ministerios establecidos por Dios, como asignaciones dadas al cuerpo de Cristo para su edificación y madurez espiritual. “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.” — Efesios 4:11
Creemos que Jesús es la cabeza de la Iglesia, la cual está llamada a proclamar el evangelio y servir con amor al mundo. “Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia.” — Colosenses 1:18
Creemos en predicar el evangelio del Reino, expandiéndolo local, nacional y globalmente por todos los medios posibles. “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones.” — Mateo 24:14
Creemos en la segunda venida de Cristo, quien regresará con poder y gloria para reinar eternamente. “Verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria.” — Marcos 13:26
Creemos en la vida eterna para los redimidos y en el juicio final para los que rechazan la salvación, lo que nos impulsa a evangelizar. “Y vendrán a resurrección de vida los que hicieron lo bueno; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” — Juan 5:29
Creemos que Dios nos llama a transformar nuestra sociedad, restaurando familias, formando líderes y extendiendo Su Reino en amor, justicia y verdad. “Vosotros sois la luz del mundo… así alumbre vuestra luz delante de los hombres.” — Mateo 5:14–16

Misión & visión
Misión
Conectar a las familias con Dios y formar el carácter de Jesús en ellos.
Visión
En el 2030, ser una iglesia relevante que, en Cristo, restaura y fortalece integralmente a toda la familia, desarrollando líderes influyentes para transformar la sociedad, estableciendo el Reino de Dios sobre Valledupar, Colombia y el mundo.

¿Cómo hacemos discípulos?
En nuestra iglesia creemos que el llamado de Jesús —“vayan y hagan discípulos de todas las naciones” (Mateo 28:19, NTV)— es el centro de nuestra misión. Por eso, formamos discípulos que viven con propósito, reflejan el carácter de Cristo y transforman su entorno con el poder del Espíritu Santo.
Nuestra estrategia se desarrolla a través de un proceso intencional que busca alcanzar, conectar, entrenar y movilizar a cada persona, ayudándola a crecer en su fe y a ejercer influencia en las diferentes áreas de la sociedad.
Nuestra cultura

¿Por qué ser parte de
un grupo de conexión?
Ser parte de un grupo de conexión es compartir la vida con amigos que te inspiran a crecer y mantener tu fe firme. Cada semana nos reunimos como familia para conversar, aprender de la Biblia y apoyarnos en los retos de cada día. Como dice Mateo 18:20, “donde
dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo”. Es un espacio para fortalecer tu relación con Dios y construir amistades que marcarán
tu camino.
